jueves, 17 de marzo de 2022
viernes, 11 de febrero de 2022
Imagino
que es así como se siente
al otro lado de un poema.
Todas las veces que leí algo
y me pregunté
¿dónde estará Ella?
la respuesta era:
ya sólo está en los versos.
Si es todo el universo,
en qué universo estoy
qué universo es.
Lo cierto es que
la casualidad
nos libera del peso de elegir
de la responsabilidad de buscar
pero no
de la alegría de encontrar.
.
martes, 1 de febrero de 2022
Hace unos meses volvía a casa en coche con una amiga, veníamos de celebrar mi 30 cumpleaños y a ella de repente se le ocurrió ponerla. La canté, la cantamos, la grité. Y le abrí de un tirón la puerta del cuarto a aquella adolescente para decirle que ahora sí, ahora podía decir "nuestra canción".
Tengo 30 años, sigo sin ponerme tacones, las noches no arden siempre pero conozco a mucho/as más de quince, y son maravilloso/as. Excesos los justos, ganas de correr: infinitas. Tengo más de cien cicatrices: algunas porque creí en algo que luego no fue, otras por las cosas que podían haber sido en las que nunca creí. Tuve mil historias que volvería a vivir mil y una vez. Soy el verbo en carne viva, pero sólo para quien sabe leer. Por eso ya nadie me maltrata ni juega con mi piel. Y a día de hoy sólo quiero ser "la mujer elegida" en el reflejo de unos ojos.
Y como las cosas al final resultan ser como uno las quiere ver, lo reconozco, sí:
jueves, 21 de octubre de 2021
Amarte se llama Libertad
Esta vez tengo que decirte
que tus matemáticas fallan.
He hecho las cuentas
y uno + uno
resulta un niño que corre en la playa
haciendo bailar su cometa
a merced del viento.
Resulta un universo
donde las estrellas no mueren
porque siempre hay quien las cuente.
Resulta una golondrina
que revolotea nerviosa
en el atardecer de agosto.
Resulta la vigilia impaciente
de los días que ya se viven
antes del amanecer.
Resulta una vida
que no acaba en la noche
porque siempre hay quien la sueñe.
Resulta que el agua
del pez que la ignora
sea la Libertad.
Amarte se llama Libertad.
Libertad de saber que mi mundo
por fin se multiplica
en lugar de dividirse.
Tú + yo sí que resulta infinito,
y esta vez
me alegro de que no me salgan las cuentas.
domingo, 27 de junio de 2021
Me he ganado al perderte
que dejan las cosas
miércoles, 26 de agosto de 2020
Mi zeta de Riemann
El número que nos separa
no mide más que un gato
no pesa más que una golondrina.
El número que nos separa
es más delgado que un 1
es más hueco que un 0.
El número que nos separa
no habla nuestro idioma
no sabe nuestro secreto.
El número que nos separa
es un semáforo en rojo
son los límites de velocidad.
El número que nos separa
desaparece al cerrar los ojos
y se hace visible al abrirlos.
El número que nos separa
es la medianoche de Cenicienta
el extravío del zapato de cristal.
El número que nos separa
puede cambiar la forma
pero no el contenido.
El número que nos separa
es una vieja cascarrabias
que no deja jugar a los niños.
El número que nos separa
no sabe colarse en los sueños
no frena el paso de los días.
El número que nos separa
en realidad
nunca nos ha separado.
domingo, 26 de abril de 2020
miércoles, 15 de abril de 2020
He vuelto. ¿O me he ido?
Lo peor (o lo mejor) es cuando ya no sabes cuál es tu suelo. Cuando ya no distingues si mientras te vas estás volviendo, o si mientras vuelves te estás yendo.
domingo, 29 de octubre de 2017
2am-3am-2am. Lo que yo he hecho con mi hora de más.
viernes, 6 de octubre de 2017
miércoles, 13 de septiembre de 2017
jueves, 15 de junio de 2017
viernes, 24 de marzo de 2017
è rimasta dietro quella finestra.
Delle volte
quando è tardi e ci passo sotto
immagino di affacciarmi
e vedere noi dormire sul letto
come se ancora stessimo lì.
La melatonina sulla sedia
che faceva da comodino,
accanto al libro che mi leggevi
prima di addormentarci
e gli occhiali neri che perdesti
più di una volta.
La mia testa su di te.
Sotto il letto le ciabatte che mi regalasti,
accanto alle scarpe appena tolte.
La tua giacca elegante appesa
sulla porta dell'armadio,
e l'armadio dentro la valigia
appoggiata per terra.
Il tuo braccio sotto di me.
I miei orecchini sull'altra sedia
insieme ai vestiti metà piegati,
a fianco il telefono che ogni mattina
annunciava l'alba,
l'alba che arrivava sempre troppo presto.
I nostri respiri a regnare il silenzio.
Poi mi stacco pian piano dal vetro,
cercando di non far rumore.
Me ne vado in punta di piedi
e ci lascio lì nel sonno
sapendo che stavolta
l'alba non arriverà mai.
martes, 14 de marzo de 2017
viernes, 3 de junio de 2016
Morir hoy para vivir mañana
el masoquismo de la geografía, la ironía de las fechas y el tiempo y los aniversarios de tantas primeras cosas, la casualidad vestida de comillas, tu nombre haciéndose dueño de las calles y de los bares y de la frente de algunas personas. Recuerdos que no quieren tener arrugas, mensajes que no borré, la llave que dejé en el bar, la servilleta que tenía mi nombre, un zapato en el frigorífico, una baldosa rota en la cocina, las ganas de estar solos en el indio, las lágrimas bajo la tierra. Ayer es un pájaro que quiere ser fénix sin tener alas. Ayer por todas partes, ayer fue precioso, ayer en el espejo, ayer desde la butaca del cine, ayer de madrugada. Ayer duró poco.
Ayer soy yo y me duele.
Ayer no puede ser mañana.






